El presidente ruso, Vladimir Putin, anunció este martes, una serie de medidas económicas entre las que se incluye un aumento de impuestos a las personas con mayores ingresos del país. 

Por primera vez en casi dos décadas, el pago del impuesto sobre la renta será progresivo gravando más a los más ricos.

Ahora todos los rusos, independientemente de sus ingresos, pagan un 13%; desde el año que viene, quienes ganen más de cinco millones de rublos al año (unos 64.000 euros) pagarán un 15% por encima de ese nivel; aunque se estima que son menos del 1% de los 145 millones de rusos. 

La pandemia del coronavirus golpeó con fuerza la economía rusa, pero las medidas adoptadas por el gobierno, supieron paliar las consecuencias más graves.

El líder ruso anunció una ampliación de los beneficios para los desempleados y una segunda paga del equivalente a unos 130 euros para las familias por cada niño menor de 17 años. Además, prometió créditos preferentes a las empresas más afectadas por la pandemia; créditos que no tendrán que devolver si esas compañías mantienen su plantilla.

Estos anuncios se dan en el marco del próximo plebiscito, que permitirá o no una reforma constitucional para renovar el mandato de Putin.